sábado, 5 de octubre de 2013

JOSÉ ORTEGA escribe y siente... la sonrisa de nuestro corazón.

Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran.  
André Gide (1859-1951)

Buscaba un abogado desesperadamente,  y encontré al mejor.  Audaz, comprometido, con un gran sentido de la justicia, altruista y generoso. Alguien que no sólo da de lo que tiene sino de lo que es, de su tiempo, de sus energías, de sus aptitudes, de sí mismo.   Y por si todo esto fuera poco, tiene alma de escritor. Uno que crea belleza con palabras.