sábado, 2 de marzo de 2013

De la ducha a la lucha.

VIVIENDO DE RISA  (batallando sin prisa). Parte II


Debo aclarar que mis días se dividen en: funestos, malos, y buenos. Que conste que hago un alarde desmedido de generosidad con los llamados "buenos". Esta división va en función del dolor y el cansancio. Menor dolor y fatiga (¡Ojo, que no digo ausencia de dolor o fatiga!)  es  igual a "bueno".  Extenuación extrema es igual a "funesto". 
Referirme así a los días es una forma de hablar, porque el día en sí (día de 24 horas), es exactamente igual para todos. A no ser que para uno sea un día festivo y para otro sea un día laborable, o lo que es peor, que sea un día de autos, que no es que se vaya a comprar un coche precisamente.